





Beneficios dos Microorganismos Efectivos
Los microorganismos efectivos (EM, por sus siglas en inglés) son una combinación de diversos microorganismos beneficiosos que se utilizan para mejorar la microbiota en diferentes ámbitos. Fueron descubiertos por el japonés Teruo Higa en la Universidad de Okinawa, en Japón, a principios de los años 80.
El doctor buscaba una alternativa a los productos químicos que, todavía hoy, se utilizan en la agricultura y que degradan nuestra calidad de vida. Con el desarrollo de los EM ha encontrado una solución para potabilizar aguas residuales, mejorar la descomposición del compost, favorecer la salud humana y animal, aportando así grandes beneficios en la ganadería y la horticultura.
También son óptimos para la limpieza del hogar, ya que no contaminan y permiten trabajar sin respirar productos químicos. Y no solo eso: al mismo tiempo nos beneficiamos de sus procesos biológicos activos.
Estos microorganismos incluyen:
- Bacterias ácido-lácticas, presentes en el yogur y el queso.
- Levaduras, presentes en la elaboración de pan, cerveza y vino.
- Bacterias fotosintéticas o fototróficas, presentes en muchas condiciones ambientales, en aguas naturales, mares y suelos.
- Actinomicetos, que se encuentran principalmente en el suelo, cerca de las raíces de plantas y árboles.
- Hongos fermentativos, presentes mayoritariamente en el suelo y utilizados desde hace miles de años en la cocina de Asia Oriental para fermentar principalmente soja y arroz.
El éxito de su efecto potenciador reside en su mezcla sinérgica, ya que la suma de su composición es más eficaz que cada componente por separado. Entre ellos mantienen una relación autogestionada: se alimentan unos de otros y se multiplican, potenciando así su acción.
Los EM han ganado popularidad gracias a sus múltiples aplicaciones y beneficios, así como por su contribución a la mejora del medio ambiente.
Información de uso
Uso de EM: en un atomizador, se mezcla un 20/30ml de EM, por 1L de agua (3 días de vida), limpia todas las superficies como cocina, madera, baño, tejidos y quita los males olores, sólo hay que dejar actuar su viva eficacia.
Una vez abierto el concentrado, su vida útil es de al menos 5 meses (puede durar más); pasado este tiempo, el concentrado comienza a cambiar de olor, color y sabor.
Debe conservarse en un lugar fresco y oscuro.
Los microorganismos son seres vivos con una actividad muy alta y una vida corta. Al limpiar la casa, se mezclan con agua y, una vez en contacto con el agua, la luz y el aire, comienzan su tarea y transformación.
La vida útil de la mezcla es de 3 o 4 días; después de ese tiempo comienza a cambiar de olor, color y sabor. Es recomendable utilizar la mezcla durante esos días; el resto puede emplearse para el cubo de la fregona o para las plantas.
Los EM descomponen la causa química de los olores y las manchas y, al dejarlos actuar unos segundos, ayudan a limpiar y a mantener un ambiente agradable sin malos olores, previniendo la acumulación de polvo y suciedad.
Además, por la acción viva de la mezcla, llena de movimientos toroidales, equilibra, ioniza y favorece el buen humor.
Una cuestión muy importante es el impacto ambiental que generamos al utilizar Accioviva en la limpieza del hogar; resulta muy beneficioso en estos tiempos, ya que necesitamos compensar los productos químicos que todavía se vierten por los desagües domésticos.
Los EM son útiles en la biorremediación, ya que pueden degradar compuestos tóxicos y transformar sustancias contaminantes en productos menos nocivos, ayudando a restaurar ecosistemas dañados.
El uso de EM también puede contribuir a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Al mejorar la eficiencia en la descomposición de residuos y la fertilidad del suelo, se reduce la emisión de metano y óxido nitroso, dos potentes gases de efecto invernadero.
Explicación técnica de su acción
La bacteria fotosintética es el componente autosuficiente de esta mezcla, ya que se activa con la luz ambiental, llegando incluso a absorber luz infrarroja, algo que una planta no puede hacer. Esto nos aporta los beneficios del sol a nuestras vidas. Con este potencial, la bacteria sintetiza aminoácidos, ácidos nucleicos y sustancias bioactivas que fortalecen el sistema inmunitario, alivian el estrés y ayudan a la digestión; además, produce azúcares que alimentan a sus compañeras. Al entrar en contacto con el agua, esta bacteria fotosintética también reduce el CO₂ del ambiente, de forma similar a como lo hace una planta.
La bacteria ácido-láctica, utilizando los azúcares, aumenta la descomposición de la materia orgánica y restringe el crecimiento de hongos en los alimentos, los cuales pueden resultar tóxicos para los seres humanos. Mediante el ácido láctico que producen gracias al azúcar, neutralizan componentes como el amoníaco, un contaminante presente en el aire. Además, combinadas con los hongos fermentativos, crean una capa protectora frente a patógenos en nuestro entorno.
Las levaduras y los actinomicetos, utilizando azúcares y aminoácidos, producen sustancias antibacterianas y otras sustancias beneficiosas como enzimas y hormonas. Gracias a estas enzimas, se descomponen las causas químicas de los olores y las manchas, lo que permite mantener un ambiente agradable sin malos olores y evitar la acumulación de polvo y suciedad.
Los actinomicetos y los hongos fermentativos ayudan a mantener una fermentación estable, lo que permite una multiplicación más rápida dentro de parámetros saludables. Además, toda esta actividad se desarrolla formando movimientos toroidales. El toroide es el único patrón de energía dinámica de movimiento que puede sostenerse a sí mismo y está formado por la misma sustancia que el entorno, como un tornado, un anillo de humo o un remolino en el agua. Así, podemos entender que el efecto que produce la mezcla de agua y microorganismos en tu hogar se manifiesta en forma de microtornados que oxigenan el ambiente. Se trata de una simbiosis de autorregeneración continua, con una corriente de energía de forma infinita que equilibra, ioniza y regenera el espacio, favoreciendo también el buen humor.